|
. |
|
. |
|
. |
. |
VERMICOMPOSTAJE INDUSTRIAL
Se entiende por lombricultura o vermicompostaje, las diversas
operaciones relacionadas con la cría y producción de lombrices y el tratamiento,
por medio de éstas, de residuos orgánicos para su reciclaje en forma de abonos
y proteínas.
LA LOMBRICULTURA ES UN MÉTODO DE TRATAMIENTO DE RESIDUOS, Y NO SIEMPRE Y NECESARIAMENTE, UN NEGOCIO.
La lombricultura es un buen sistema de tratamiento de residuos, y
eventualmente el costo del tratamiento puede ser negativo, es decir, el
producto de la venta del humus y/o lombrices obtenidos es superior al costo del
tratamiento.
El que produce residuos debe pagar por su eliminación, y si se suma
el precio percibido por el tratamiento con los resultados de los productos
obtenidos es normal obtener beneficios con la lombricultura.
Es una tecnología basada en la cría intensiva de lombrices para
la producción de humus a partir de un sustrato orgánico. Es un proceso de
descomposición natural, similar al compostaje, en el que el material orgánico,
además de ser atacado por los microorganismos (hongos, bacterias,
actinomicetos, levaduras, etc.) existentes en el medio natural, también lo es
por el complejo sistema digestivo de la lombriz.
En el intestino de la lombriz ocurren procesos de
fraccionamiento, desdoblamiento, síntesis y enriquecimiento enzimático y
microbiano, lo cual tiene como consecuencia un aumento significativo en la
velocidad de degradación y mineralización del residuo, obteniendo un producto
de alta calidad. Esta transformación hace que los niveles de pérdida de
nutrientes como nitrógeno, potasio, etc., sean mínimos con relación a los
sistemas tradicionales de compostaje. El resultado son dos productos de alta
calidad: el humus y las lombrices: La lombricultura tiene buenas perspectivas,
ya que es un negocio de producción diversificada que puede generar excelentes
ingresos económicos provenientes de la comercialización de la lombriz y el
vermicompost.
En la actualidad se está utilizando casi en exclusiva la lombriz
roja californiana, Eisenia foetida, que es de color rojo púrpura, su
engrosamiento (clitelo) se encuentra centrado y su cola es achatada, de color
amarillo. Mide aproximadamente de 8 a 10 cm. Son muy resistentes a condiciones
adversas del medio.
La lombricultura se practica actualmente con variados propósitos.
Por una parte está la que llamamos lombricultura doméstica, practicada por
personas con alto sentido de la ecología para reciclar sus residuos domésticos,
de cocina y jardín.
Por otra parte, la lombricultura ofrece una buena alternativa
para el tratamiento de residuos orgánicos contaminantes,
tales como restos de cosechas, R. S. U., desperdicios de restaurantes,
estiércoles, residuos industriales de origen orgánico (mataderos, papeleras,
agro industrias...), etc.
Finalmente la lombricultura puede ser una actividad empresarial.
Es negocio tanto la obtención de compost, como la venta de las lombrices, o el
tratamiento de residuos, por los que se cobra un canon. En algunas comunidades
el vertido de ciertos residuos llega a costar más 2 Euros por Kilogramo.
Estamos en el siglo XXI, en un mundo en el cual están abarrotadas
más de 6.000 millones de personas. Esto genera problemas, a los cuales debemos
buscarle soluciones reales, a bajo costo, incrementando la producción de
alimentos proteicos en unidades mínimas de producción, reciclando desechos y
basuras.
Actualmente la humanidad se encuentra con una disyuntiva. La
producción intensiva de la ganadería se basó en una alimentación con alto
contenido proteico de las aves, cerdos, vacas y conejos con productos que son
necesarios para la alimentación humana, es decir, se hicieron competidores de
la base alimenticia del hombre.
Para producir más cantidad de proteínas, debemos usar más
intensamente la tierra y para ello aplicar grandes cantidades de abonos
químicos. Pero esto también tiene un límite. Las tierras se acidifican, se
erosionan por el uso constante de arados y máquinas; además las plantas tienen
un potencial genético de producción el cual no podemos alterar fácilmente.
Dentro de este contexto, la lombricultura aporta una interesante
iniciativa destinada a regenerar y abonar las tierras en forma natural y
económica.
HUMUS DE LOMBRIZ
Las lombrices de tierra son de una gran importancia económica,
porque con su actividad cavadora de tierra, en su estado natural, participan en
la fertilización, aireación y formación del suelo, por su efecto marcado sobre
la estructuración del mismo, debido a la mezcla permanente y el reciclaje de
bases totales, como el calcio, el cual sustraen de las capas más profundas del
suelo hacia la superficie.
Las lombrices ingieren diariamente una cantidad de comida
equivalente a su propio peso y expelen el 60% transformado en humus de lombriz
o vermicompost, que es un abono orgánico prácticamente insuperable, que puede
incrementar hasta en un 300% la producción de hortalizas y otros productos
vegetales. Una lombriz produce diariamente hasta 0.3 gr de humus, con lo que en
pequeñas superficies se pueden obtener grandes cantidades de humus.
Tiene un aspecto similar a la tierra, suave, ligero e inodoro,
tiene altos contenidos de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio y micro
elementos en cantidades al menos cinco veces superiores a las de un buen
terreno fértil. Como abono orgánico tiene un alto valor nutritivo, pero lo más
importante es la alta disponibilidad de los nutrientes para las plantas.
El análisis microbiológico del humus indica una importante carga
bacteriana, que le confiere una elevada actividad biológica, especialmente
compuesta por grupos de microorganismos ya presentes en el suelo, por lo que
además es un excelente inoculador de vida.
Cuando las lombrices digieren los sustratos biodegradables, una
gama completa y balanceada de colonias microbianas nativas se agregan a estos
materiales, las cuales mantienen su viabilidad y se convierten en los
responsables de la disponibilidad de nutrientes para las plantas.
En el humus también encontramos enzimas, ácidos húmicos, ácidos
fúlvicos, huminas y ulminas, que permiten mejorar la estructura del suelo,
debido a que actúan como cementantes de unión entre las partículas del suelo,
dando origen a estructuras granulares uniformes que permiten un óptimo
desarrollo radicular, mejora el intercambio gaseoso, aumenta la oxidación de la
materia orgánica y por ello la disponibilidad de nutrientes en formas
asimilables, estimulando así el crecimiento vegetal.
Su adecuada relación carbono/nitrógeno lo diferencia de la
mayoría de los abonos orgánicos, permitiendo una mejor disponibilidad de
nitrógeno para la planta, reduciendo también su lixiviación.
El humus de lombriz se puede utilizar tanto en forma sólida como
líquida, siendo particularmente importante su aplicación en la preparación de
suelos y producción de hortalizas, frutales o flores ornamentales. Tiene
también otros usos más específicos, como en jardinería y campos para practicar
deportes como golf, fútbol, etc.
La producción comercial se debe manejar como cualquier tipo de
producción animal, con las ventajas de que no contraen enfermedades y tienen
fácil manejo de producción.
Las ciudades tienen planteado el importante problema de la
eliminación de sus residuos sólidos, tanto lo referente a las basuras
domésticas, como los que afectan los fangos y lodos de los albañales y
depuradoras.
La quema de las basuras ayudó a solucionar en parte el problema,
pero surgió el de las cenizas, y el permanente colapso de los rellenos sanitarios
en las grandes ciudades. La solución inmediata es seleccionar las basuras, y
con las lombrices podremos transformar las basuras, el fango y los lodos en un
fertilizante orgánico.
Muchos países del mundo, debido a los altos costos de los tratamientos
de desechos, siguen investigando las técnicas de explotación de la lombriz de
tierra. Hoy se tiene una técnica perfectamente desarrollada cuyo fruto se puede
apreciar en muchas partes del mundo.
En EMISON hemos desarrollado
diversos sistemas de cría de lombrices que permiten iniciarse en esta
actividad, tanto en el
vermicompostaje doméstico o de hobby, como en la lombricultura
industrial o el tratamiento de residuos. Cualquier persona, que disponga de un
mínimo espacio y algunos minutos, puede iniciarse en la cría de gusanos.
Contrariamente a la cría de otros animales, la de lombrices no requiere grandes
inversiones, espacios, infraestructura ni tiempo.
Si es productor agropecuario se verá doblemente beneficiado. Los
desechos orgánicos (estiércoles, camas de animales, purines, restos de
alimentos), que sin duda hoy le acarrean problemas, serán la "comida"
que las lombrices transformarán en humus. Entonces, no sólo terminará con un
problema, sino que ganará dinero con la venta de lombrices y humus. Si su
actividad está orientada a la horticultura o floricultura, puede utilizar el
humus para fertilizar sus tierras.
Hace algunos años, muchos establecimientos, en su mayoría
relacionados con la cría de animales de consumo, intentaron, por propia
iniciativa, reciclar sus estiércoles de esta manera. Pero la falta de un
proyecto planificado y un apoyo técnico específico, los condujo prontamente al
fracaso. Adquisición de tipos no adecuados de lombrices, ausencia de una
planificación para determinar la cantidad de ejemplares, mala instalación de
los lechos, falta de controles periódicos de temperatura, humedad y pH, fallos
en el procesamiento y racionalización de los desechos, son algunas de las
causas que precipitaron el revés.
Le brindamos apoyo técnico permanente a cargo de personal
especializado, con el instrumental adecuado, para garantizar el perfecto
desarrollo del sistema. Podemos instalar en su establecimiento el sistema de
reconversión adecuado a sus necesidades, e instruirlo para el correcto
funcionamiento, brindándole apoyo técnico permanente.
Si las lombrices están adaptadas a un hábitat determinado, p. ej.
un sustrato de estiércol bobino, y pretendemos utilizarlas para tratar otro
diferente, lo más probable es que se nos presenten problemas ya que necesitan
una adaptación. Incluso con sustratos del mismo tipo en instalaciones
diferentes puede haber dificultades.
Actualmente tenemos instalados diferentes centros de producción
de lombricompost con diferentes tipos de sustratos orgánicos, que incluyen
recortes de césped y jardín, restos de cosechas, purines de cerdo, estiércol
vacuno, gallinaza, alpechines, R. S. U., etc.
La lombricultura se perfila en estos momentos como una excelente
opción para el manejo de desechos agro industriales a gran escala, en
actividades que tradicionalmente han generado desechos contaminantes, o que
para su eliminación requieren de procedimientos e infraestructuras de elevado
costo.
EL SUSTRATO, O FUENTE DE
ALIMENTO
El manejo del sustrato es el elemento de mayor importancia dentro
del cultivo de lombrices, puesto que si es adecuadamente tratado aseguramos la
reproducción de nuestro pie de cría y en poco tiempo lo habremos multiplicado y
obtendremos buenas cosechas de compost.
Es posible el empleo de diversos desechos orgánicos. La preparación del sustrato alimentario debe ser muy cuidadosa para no perder nutrientes. En el manejo del sustrato tenemos que tener en cuenta tres factores muy importantes:
Humedad: La
humedad es un factor de mucha importancia que influye en la reproducción. Debe
estar entre el 70 y 80%. Una humedad superior al 85 % hace que las lombrices
entren en un período de latencia y se afecta la producción de vermicompost y la
reproducción. Debajo de 70 % de humedad es una condición desfavorable. Niveles
de humedad inferiores al 55 % son mortales para las lombrices.
Hay sistemas más o menos peregrinos para medir la humedad en el sustrato, como la llamada prueba de puño. En cualquier caso es mejor utilizar un medidor de humedad o un tensiómetro.
Temperatura: La
temperatura es otro de los factores que influyen en la reproducción, producción
(vermicompost) y fecundidad de las cápsulas. Una temperatura entre 18 a 25
grados centígrados es considerada óptima, que conlleva el máximo rendimiento de
las lombrices. Se controla con medidores que emiten una alarma si la
temperatura no está dentro del rango requerido.
Cuando la temperatura
desciende por debajo de 15º C las lombrices disminuyen su actividad. Van dejando
de reproducirse, crecer y producir vermicompost; los cocones (huevos) no
eclosionan y pasan más tiempo encerrados los embriones, hasta que se presentan
condiciones favorables.
pH: El
pH mide lo alcalino o ácido del sustrato. La lombriz acepta sustratos con pH de
5 a 8.4, que podemos controlar mediante un pH-metro o un simple papel
indicador. Fuera de esta escala, la lombriz Tiene problemas.
La preparación del sustrato debe hacerse, si es necesario,
mediante fermentación aerobia. Esta fermentación es el resultado de la
actividad de una serie de microorganismos de diferentes grupos. El tiempo que
dure la fermentación depende del pH, humedad, temperatura y tipo de sustrato.
El objetivo es que el alimento se estabilice en un pH de 7.5 a 8,
humedad 80 % y temperatura 18 a 25 grados centígrados.
En el estiércol bovino el tiempo necesario para la estabilización
es de 10 a 15 días, y es el sustrato que más rápido se estabiliza. El estiércol
de conejo tarda de 20 a 25 días, y los residuos de cosechas de 15 a 25 días.
Todos estos sustratos tienen una coloración café oscuro, no
presentan mal olor y al tacto son semi pastosos; esto indica que el pH, humedad
y temperatura son óptimos. Estos factores se pueden medir al ojo de la
experiencia, si bien es mejor el uso de equipos adecuados.
Antes de poner a las lombrices en contacto directo con el
alimento en las camas, debemos asegurarnos que la fermentación del material se
haya ultimado, para lo cual se procede a realizar una prueba de supervivencia.
Para realizarla se coloca, en una caja de prueba, suficiente
cantidad del alimento preparado hasta tener un grosor de 10 cm, se colocan 50
lombrices en el centro de la caja y se riega adecuadamente. Las lombrices se
introducen solas y tratarán de descubrir si el nuevo ambiente es adecuado para
garantizar primero su permanencia y después su acción productiva.
Pasadas 48 horas se verifica que las lombrices se encuentren en
condiciones óptimas. Si mueren más de 2 quiere decir que el alimento no reúne
las características adecuadas y hay que proceder a realizar las oportunas
correcciones. Por el contrario, si al menos 48 lombrices están vivas y se han
distribuido en el medio, el alimento ha sido correctamente preparado y se puede
proceder a suministrar el alimento a las lombrices.
Las camas pueden ser variadas. Básicamente hay dos métodos de
cría de lombrices: Con arcas de bastidores y con cunas sobre el terreno. Ambos
pueden estar bajo cubierto o al exterior, siendo distinto el manejo en cada
caso.
Entre las principales ventajas de un proyecto de lombricultura
bajo techo y bien diseñado destacamos:
·
No hay peligro con las
variaciones de la temperatura ni la lluvia, ya que se controlan.
·
Es un proceso que no
produce al final ningún desecho, ya que el 100% del material suministrado a las
lombrices en transformado en abono.
·
Es un proceso rápido y
continuo, que no produce malos olores.
·
No produce
contaminación de aguas de escorrentía o al subsuelo, ya que los lixiviados se
recolectan a través del humus y se reciclan.
·
Se controlan mejor las
posibles plagas.
Las arcas contienen cajones (bastidores) de diferentes medidas, y
son la técnica más sencilla, y la que usamos con pequeños productores y para
iniciar el proceso. Se coloca un espesor de unos 10 cm de sustrato en el
bastidor y se agregan las lombrices.
Las cunas consisten en colocar una capa de sustrato sobre el piso
de un máximo de 1'5 metros de ancho, de la longitud requerida y de 10 cm de
alto. Aquí se ponen las lombrices por cada metro de lecho, y cada vez que
necesiten alimento hay que proporcionárselo en capas de 10 cm.
Una vez hecha la inoculación se procede a tapar y se riega
cuidadosamente. Las lombrices penetran inmediatamente al sustrato y se
distribuyen por todo el alimento en pocas horas, y comienzan a alimentarse y a
reproducirse.
Es necesario tomar las oportunas precauciones en función del tipo
de residuo a tratar. Cuando el cultivo es con cunas se debe tener sumo cuidado
en el manejo, puesto que si no les damos una buena atención corremos el peligro
de que las lombrices escapen y/o mueran.
Conviene disponer de una reserva de lombrices en un arca de
bastidores bien protegida, para que si, a causa de un accidente en las cunas,
se pierde población de lombrices, tengamos como reponerlo. Ello es
especialmente necesario si tratamos residuos industriales o fangos de
depuradora.
La superficie debe tener un desnivel con buen drenaje para evitar
encharcamiento en la época de lluvia o por los riegos. La cuna no debe pasar de
una altura de 40 cm para evitar una fermentación anaerobia que haría perder
calidad al vermicompost.
El manejo de camas, tanto en arcas como en cunas, consiste en
alimentar, proporcionar agua y proteger a las lombrices.
Una vez que las camas están inoculadas con lombrices, pasará un
tiempo de 7 a 15 días para que consuman el sustrato dependiendo de la cantidad
de alimento y la densidad de población. Cuando el alimento está consumido se
observarán pequeños grumos, siendo una indicación de que el lecho no tiene
comida, teniendo la necesidad de agregar más sustrato.
El alimento preparado se coloca a lo largo de las camas (parte
media longitudinal del cajón o cama). Este sistema permite controlar si el
alimento es apropiado y está correctamente preparado. Si después de 2 o 3 días
en el interior del lomo se encuentran las lombrices colonizando el alimento
nuevo, este es correcto. La ausencia de lombrices descalificaría al alimento
por lo que habría que removerlo y cambiarlo por otro. El sistema lomo de toro
tiene además la ventaja de que permite determinar cuándo hay que alimentar
nuevamente las camas; esto ocurre cuando el lomo de toro ha sido consumido del
todo por las lombrices, viéndose plana la cama en la parte de la superficie.
La humedad de las camas debe de mantenerse en un 70 - 80 %
aproximadamente. En épocas calurosas se recomienda que exista un control diario
de humedad.
Como parte del manejo de cunas o cajones se recomienda llevar un
registro con datos como fecha de inoculación, frecuencia de alimentación,
fechas de cosecha de humus y lombrices, destino de las lombrices (venta o
inocular otro cajón), problemas presentados y su solución, cantidad de
lombrices y humus producidos, consumos de sustratos, su procedencia, tipo y tratamiento,
etc.
COSECHA DE LOMBRICES Y HUMUS
Para la cosecha de lombrices es necesario que las camas estén
llenas y el alimento consumido, y se realiza en distintas formas según el tipo
de cultivo. Por ejemplo se puede suspender la alimentación y luego se ofrece
alimento en cantidad normal, con lo que la lombriz se concentra en la
superficie.
Al cabo de 2 o 3 días, una vez poblada la superficie se procede a
retirarlas manualmente. Este procedimiento se repite dos veces más para separar
la mayoría de la población de lombrices.
En instalaciones modernas, como en las cunas que facilitamos, la
separación de las lombrices del humus es automática.
Si la cría se realiza en bastidores, la cosecha es mucho más
sencilla ya que éstos tienen la parte inferior formada por una tela metálica,
y, colocándolos uno encima de otro se consigue la separación de las lombrices
del humus sin intervención manual.
Una vez cosechadas las lombrices se procede a retirar el vermicompost, que se extiende
sobre un plástico o piso y se deja que la humedad baje hasta un 40 %.
Una vez seco se tamiza y puede envasarse en bolsas de
polietileno, que tengan aireación, de diferentes tamaños para su venta. El más
grueso se integra al lecho.
Si no se usa al instante, se puede almacenar bajo sombra,
cuidando que la humedad no baje del 40 %, puesto que todavía hay actividad
microbiana que es la que le da calidad al vermicompost, como uno de los mejores
fertilizantes orgánicos del mundo.
La carne de lombriz tiene un alto contenido de proteínas y todos
los aminoácidos esenciales, superando a la harina de pescado y soja. La harina
de lombrices se utiliza en alimentación de peces, aves y otros animales
domésticos. Experiencias locales nos dicen que complementando la alimentación
de las gallinas de patio con tres lombrices diarias se logra un aumento
significativo en la producción de huevos. Se habla mucho de la "harina de
lombriz", pero la mayoría de lo que se dice son tonterías. Con el precio
que tiene en el mercado un Kg de lombrices es preferible acercarse a una
carnicería a comprar filetes de res, que son menos caros...
PLAGAS Y ENFERMEDADES
La lombriz es un animal que no transmite ni padece enfermedades. El
conocido como Gozzo ácido o Síndrome Protéico típico de ciertos residuos es
causado las fermentaciones anaerobias producidas por la falta de oxigeno y que
generan amoniaco que es el causante del problema. Con cunas bien realizadas no
existe este problema.
Las aves pueden acabar con un lombricero situado al aire libre,
pero esta plaga se puede controlar fácilmente poniendo una red sobre la cama de
las lombrices.
Las hormigas rojas son un depredador natural de la lombriz y
pueden acabar en poco tiempo con nuestro criadero. La hormiga se puede
controlar sin necesidad de productos químicos, con sólo que la humedad de la
cama se encuentre en el 80%. Si en nuestras camas encontramos hormigas es una
señal de que la humedad está baja.
El ratón es otra plaga muy peligrosa para el cultivo de
lombrices, pero se puede controlar al igual que las hormigas manteniendo la
humedad en un 80 %.
Los topos son una amenaza en cultivos al aire libre. Debe
instalarse una lona resistente en la base de la cuna.
| - ANTORCHAS - | COMPOSTAJE - | - VERTEDEROS - | - AGUAS RESIDUALES - |
| - INCINERACIÓN - | -
TRATAMIENTO DE FANGOS - |- VERMICOMPOSTAJE
- |
| - BIOGÁS - | - TRATAMIENTO DE AIRE, HUMOS Y GASES - | - SECADEROS
- |
| - RECUPERACIÓN
DE RESIDUOS - | - ENERGÍAS
ALTERNATIVAS - |
TODOS LOS PRODUCTOS Y
SERVICIOS SON FRUTO DE NUESTRA EXPERIENCIA Y TECNOLOGÍA. CONSÚLTENOS SUS
NECESIDADES.